Descripción
El corazón, para los mexicas, era el centro de la vida y el vínculo directo con lo divino. Era la chispa que unía al hombre con los dioses, el símbolo del sacrificio, la fuerza y la eternidad. En esta ilustración, ese corazón ancestral resplandece rodeado de rayos de luz, como si aún latiera con la energía del sol que lo alimenta. Los listones que lo envuelven con la leyenda “Vive Libre” transforman su misticismo en un mensaje contemporáneo: la libertad como la ofrenda más grande, el acto supremo de vivir con autenticidad.
Es más que un diseño, es un emblema sagrado que conecta el pasado con el presente, un corazón que late con el poder de nuestras raíces y nos recuerda que en cada uno arde una llama indomable.
















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